Crónica de una muerte anunciada
El día que Karol Wojtyla se estaba muriendo, medios de comunicación de todo el mundo nos contaban, minuto a minuto, la agonía de Juan Pablo II y yo, dejando a un lado mis creencias (o la ausencia de ellas), no podía dejar de sentir pena por el hombre y pensaba si se sentiría morir sólo...
Esta es la crónica, de otra muerte anunciada.
Esta es la crónica, de otra muerte anunciada.

1 Comments:
No murió solo, es más, murio acompañado de millones de personas que estaban con el, y el sabia que asi era.
Ha muerto un Gran hombre, le echaremos de menos, pues como bien dices, creencias aparte, fue un gran ser humano.
Saludos
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