20050401

Crónica de una muerte anunciada

El día que Karol Wojtyla se estaba muriendo, medios de comunicación de todo el mundo nos contaban, minuto a minuto, la agonía de Juan Pablo II y yo, dejando a un lado mis creencias (o la ausencia de ellas), no podía dejar de sentir pena por el hombre y pensaba si se sentiría morir sólo...

Esta es la crónica, de otra muerte anunciada.

1 Comments:

Blogger Hispanicus said...

No murió solo, es más, murio acompañado de millones de personas que estaban con el, y el sabia que asi era.
Ha muerto un Gran hombre, le echaremos de menos, pues como bien dices, creencias aparte, fue un gran ser humano.
Saludos

9:20 PM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home